Anoche soñé que caía desde lo alto de un abismo hacia mi cama
y en el camino a esta se descomponía una armonía monosilábica
se filtraban todos los cables diplomáticos de mi cerebro hacia mis demás órganos
se distorsionaba una palabra
una expresión
y esto generaba una guerra nuclear donde el punto para probar la primera bomba atómica
era una equis roja debajo de mi almohada.
Soñé con todos los soldados de todas las guerras mundiales
soñé con los cimientos de un refugio atómico y una familia escondida en ellos.
Soñé que penetraba al fin en mi propio cuerpo
y veía como se carcomían como fierro hirviendo mis propios labios
La misericordia que propago a mi alrededor
El mismo vaso al borde de la mesa y la misma mesa en el rincón a oscuras
Las mismas lineas de expresión en el rostro
La misma necesidad de pronunciar estas palabras
a esta hora fría y estática.
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